Lo que quiero compartir en este artículo no es la técnica de trasplante en sí, la cual es muy sencilla, sino la forma de anclar los arboles a una losa. Este bosquecillo de olmos, creado a partir de pequeños esquejes, necesitaba urgente un trasplante. La losa era pequeña y los árboles estaban mostrando un crecimiento desparejo y sufrido, síntomas de asfixia radicular.
Limpio y preparado el cepellón.
Método de anclaje I: Colocamos alambre de cobre o aluminio (el hierro se degradaría rápidamente) y aplicamos pegamento instantáneo, del tipo que se usa a gotitas (cianocrilato).
Rápidamente colocamos bicarbonato de sodio, lo que produce una reacción química, dejando el pegamento como si fuera piedra.
Dentro de agujero se introduce alambre, doblado a la mitad, y encima del mismo una pequeña bolita de plomo, las que suelen utilizarse para armar lineas de pesca.