martes 1 de diciembre de 2009

Trasplantando un bosque

Lo que quiero compartir en este artículo no es la técnica de trasplante en sí, la cual es muy sencilla, sino la forma de anclar los arboles a una losa. Este bosquecillo de olmos, creado a partir de pequeños esquejes, necesitaba urgente un trasplante. La losa era pequeña y los árboles estaban mostrando un crecimiento desparejo y sufrido, síntomas de asfixia radicular.
Limpio y preparado el cepellón.Método de anclaje I: Colocamos alambre de cobre o aluminio (el hierro se degradaría rápidamente) y aplicamos pegamento instantáneo, del tipo que se usa a gotitas (cianocrilato).Rápidamente colocamos bicarbonato de sodio, lo que produce una reacción química, dejando el pegamento como si fuera piedra.
Método de anclaje II: Realizamos un pequeño agujero, sin atravesar completamente la losa (hasta la mitad de la misma o un poco más).
Dentro de agujero se introduce alambre, doblado a la mitad, y encima del mismo una pequeña bolita de plomo, las que suelen utilizarse para armar lineas de pesca.Acto seguido procedemos a martillar el plomo, de la manera que vemos en la fotografía. Esto hace que la plomadita se ensanche, agarrando fuertemente al alambre debajo de él.Así deben verse los alambres. Colocaremos tantos como sean necesarios!!Realizamos un muro de contención (arcilla + turba) y procedemos a plantar los árboles, atándolos firmemente a la losa.Este es el aspecto de mi bosque en su nueva losa, parecida a la anterior pero un poco mas amplia.Espero que estos pequeños trucos te sean de utilidad!!

viernes 14 de agosto de 2009

Preparación de un árbol de hoja caduca (8va parte)

Para acceder a la 7ma parte de este artículo, haz click aquí

Un año completo, y algo más, pasó desde publicación de la 7ma parte de esta serie de artículos. Durante este tiempo el árbol fue generosamente abonado, pinzado y podado, tal como les he mostrado en las notas anteriores. Mi olmo va tomando forma, pero todavía estamos a mitad de camino.

El momento es el adecuado para el trasplante y poda de un árbol caduco, cuento con el tiempo para hacerlo, y las baterías de mi cámara fotográfica están cargadas.... Largamos!

En esta fotografía podemos ver como se encuentra la planta antes del trasplante y poda de invierno.Podamos las ramas muy largas, sustituyendolas por otras mas finas. De esta manera lograremos una disminución progresiva de las mismas (conicidad).Una vez finalizada la poda este es el resultado. Si vemos las fotografías de como comenzó esta historia, veremos que los olmos son árboles muy adecuados para formar "desde cero" en un corto período de tiempo. (no nos entusiasmemos que falta bastante trabajo!).Tips: Con alambre podemos retocar el crecimiento de alguna ramita. Si es mucha la torsión que debemos realizar, lo mejor es alambrar ahora (ya que no hay hojas que "molesten") y curvar en primavera cuando la savia circula abundantemente. De no hacerlo así, corremos el riesgo de quebrar la madera.Una vez liberado el pan de raíces del cajón de cultivo, nos encontramos este hermoso cepellón compacto.Comenzamos a desenredarlo con ayuda de un palillo de madera.Pivotantes y raíces gruesas, que por precaución, no fueron seccionadas en el momento de la recolección. Mientras trabajamos no olvidaremos pulverizamos agua sobre las raíces, para así evitar su deshidratación.
Esta raíz crece muy por encima de las demás. Mejor podarla.
Repasamos, con una herramienta adecuada, el corte para que éste quede prolijo y cóncavo. Y luego sellamos con un producto específico.Aquí se aprecia que este olmo posee dos niveles de raíces. Seleccionamos el mejor y quitamos el resto. Poda de raíces gruesas con "herramienta pesada".
Ahora,
con un serrucho, quitamos el tronco-pivotante.Vemos que el tronco esta algo hueco. Esto no es ningún motivo de alarma, dentro de varios años tendremos un árbol hueco muy interesante!! Así quedó el cepellón preparado. La creación de un nebari correcto (raíces superficiales), llevará algo de tiempo.Preparamos la maceta con una buena capa de drenaje gruesa y pasamos alambres para sujetar la planta.Atamos fuertemente, pero protegiendo las raíces con un trozo de caucho.Con un palillo introducimos el sustrato entre las raíces, de manera que no queden bolsas de aire entre las mismas. Luego regamos abundantemente hasta que deje de salir agua sucia por los agujeros de drenaje.Al terminar estos trabajos, y cuando preparaba al olmo para la fotografía final, un accidente terminó con la maceta destrozada. La misma solo cumplía la función de entrenamiento, pero me obligó a realizar rápidamente, y cansado, un nuevo trasplante....

Este es el olmo en su etapa actual.
Recuerdan hace 2 inviernos?
(Ahora me doy cuenta..... Que cara de enojado!! Mucho más fotogénico el árbol que el dueño!!)

Espero que vayan disfrutando de la evolución de este olmo, que comenzó a nacer como bonsái, con la única finalidad de mostrarles mi manera de crear árboles de hoja caduca.

Hasta la próxima entrega....

jueves 30 de octubre de 2008

Preparación de un árbol de hoja caduca (7ma parte)

Si quieres ver la 6ta parte de este artículo, haz click aquí

Una nueva primavera.....

Este olmo, proyecto del blog, ha crecido vigorosamente y podemos comenzar a formar sus ramas secundarias.

Así de vigoroso se encuentra el árbol!!

El año pasado le realizamos un autoinjerto de rama, para llenar el vació de su lado derecho. Lamentablemente el otoño pasado llegó con con mucho calor en la zona donde vivo. Los arboles comenzaron a crecer en lugar de entrar paulatinamente en reposo (incluso algunos florecieron). Una fuerte helada temprana (15 grados bajo cero), después de una suave nevada, arruinó la ramificación de varios de mis árboles, incluyendo a la rama injertada en este olmo. Aquí la podemos ver.

Pero por suerte, muy cerca de la misma, nació un brote nuevo, el cual utilizaremos para reemplazar el injerto.

Las ramas primarias tienen la mitad del calibre (grosor) que deseamos.Podemos podarlas ahora, ya que seguirán engordando mientras creamos la ramificación secundaria y terciaria.

Inmediatamente colocamos en los cortes pasta selladora, para impedir deshidratación y la entrada de patógenos oportunistas.

Revisamos los cortes realizados durante el período de crecimiento anterior.

Rebajamos los mismos y los sellamos.

Si tenemos ramas secundarias que puedan ser útiles, las alambraremos.

Y modelaremos dándole suaves curvas que armonicen con el movimiento del tronco.

La ramita vista desde arriba, en donde podemos apreciar su movimiento.

Recordemos orientar las puntas de crecimiento hacia arriba, de esta manera lograremos un crecimiento mucho más vigoroso, y por consiguiente, un rápido engorde de las mismas.

Podamos las ramas del ápice para que no engrosen demasiado.

Algunas imágenes del estado del árbol luego de estas intervenciones.

Todavía queda un largo trecho por recorrer, pero si pensamos que este olmo comenzó siendo solamente un "palo", no podemos más que asombrarnos del camino recorrido en poco más de un año!!

Para ver la 8va parte de este artículo, haz click aquí.

domingo 26 de octubre de 2008

Técnica de recolección (yamadori)

La recolección de arboles en la naturaleza, para utilizarlos luego como material para bonsái, siempre es motivo de interminables debates. Que si está bien, que si está mal. Que si somos irresponsables, que no los somos. Que no respetamos a la naturaleza..... Justo nosotros, que amamos y admiramos a los árboles y lo que ellos representan!!!
Por otro lado, la mayoría de las obras maestras del bonsái mundial proceden de arboles recolectados, pero pese a que los admiramos, no todos opinamos igual sobre la técnica de yamadori.
Yo creo que si somos capaces de recolectar un árbol, asegurando sus supervivencia, no dañamos en absoluto al medio ambiente. Los que hacemos bonsái buscamos arboles con un carácter especial, castigados duramente por el entorno, sobrevivientes esperando el próximo embate de la naturaleza. Por otro lado, la cantidad de arboles que se recolectan para bonsái, en porcentaje, es casi inexistente. Si solo nos detenemos a pensar en la cantidad de arboles talados para hacer leña, muebles, papel, o solo porque "molestan".....
Otras veces (muchas), los arboles que recolectamos son ejemplares que están destinados a ser arrancados y abandonados. Obras en construcción, jardines que serán remodelados, etc., etc., son algunos ejemplos de plantas "rescatadas" por aficionados al bonsái.
Resumiendo, si somos responsables con el entorno, y estamos en condiciones de proporcionarle al árbol todos los cuidados necesarios para asegurar su supervivencia, no estamos cometiendo ningún "pecado". Pero claro, ésta es solo mi opinión!!! No trato de convencer a nadie, y respeto otras posiciones.
En este artículo quiero mostrarles el paso a paso de una recolección. Si sabemos como actuar, podemos intentar recolectar nuestro futuro bonsái.

Esta sesión fotográfica se realizo hace 3 inviernos.........

Antes de salir en busca de ejemplares, necesitamos llevar todas las herramientas necesarias.
Después de mucho caminar y buscar, encontré este manzano de campo (ruprechtia apetala), con el carácter suficiente como para convertirse en un excelente bonsái.
Luego de limpiar la tierra alrededor del árbol, comenzamos a buscar sus raíces.
Si encontramos suficiente cantidad de las mismas, que garanticen la supervivencia del árbol, lo siguiente es prepararlo para su extracción. Podamos todo lo que a simple vista vemos que sobra, dejando intacto todo aquello que nos genere dudas. Ya tendremos tiempo de realizar una poda minuciosa. Esta tarea facilitará nuestro trabajo y el futuro transporte.
Cortamos la pivotante lejos de las raíces finas encontradas (ya la rebajaremos luego).
Un buen ejemplar!
Ahora, y para que el árbol pueda ser envuelto, cortamos un poco más la raíz pivotante (todavía la rebajaremos más en casa).
Detalle.
Con un pulverizador, mojamos las raíces y el papel en donde las envolveremos. En lugar de papel podemos utilizar musgo de fibra larga.
Envolvemos bien todo el cepellón, y lo colocamos dentro de una bolsa.
Ahora que no tenemos tanto apuro (las raíces están húmedas y protegidas), realizamos una poda compensatoria. Esto equivale a quitar un porcentaje de ramas similar al de raíces cortadas, evitando de esta manera la deshidratación del árbol.
Listo para irnos a casa!!
Una vez en el taller, y con mucha más tranquilidad, procedemos acortar los restos de la famosa raíz pivotante.
En este momento podemos realizar unas muescas en aquellos lugares en donde necesitamos nuevas raíces. Colocamos en las mismas hormona de enraizar.
Utilizaremos una capa arena gruesa como drenaje de nuestra maceta.
El sustrato a usar debe ser de granulometría gruesa (sin polvo).
Ya en una maceta de entrenamiento. Podríamos imitar el carácter de este árbol de manera artificial? Lo dudo!
Detalle de la madera muerta, natural y sin ninguna intervención humana!
Una vez enmacetado, debemos colocarlo en algún sitio reparado. Si tenemos un invernadero mucho mejor, pero el mismo no es necesario.
Cuidados posteriores: El riego en esta etapa es crucial para la supervivencia de nuestro árbol y solo lo haremos cuando la superficie del suelo comience a secarse. Al principio notaremos que el sustrato parece siempre húmedo, pero tengamos en cuenta que las raíces todavía no están trabajando. Nada de abono hasta tanto no notemos un crecimiento vigoroso. En esta primera etapa en árbol no necesita alimento alguno! Cuando notemos un fuerte crecimiento, paulatinamente llevaremos el árbol a su emplazamiento definitivo.

Vitaminas, antishock y otras yerbas:
Si bien muchos son los que promueven el uso de estos productos, llamándolos casi milagrosos, la experiencia me ha demostrado que no son necesarios. No he notado diferencias entre su uso, o no, después de una recuperación. La taza de supervivencia esta relacionada con los cuidados que nuestros árboles reciban, y no con el uso de estos químicos. Pero lo mejor es hacer nuestra propia experiencia y aprender de la misma!

P.D. Con ayuda, la recolección es mucho mas fácil y divertida!!!!!
Si quieres opinar sobre este tema, lógicamente con respeto, puedes hacerlo dejando un comentario, o un post en nuestro nuevo foro.

domingo 20 de enero de 2008

Nubes en un junipero procumbens

Este artículo esta dedicado a mi amigo Fernando Lizarazo, de República Dominicana, quien me ha preguntado como formar nubes en un junípero procumbens.

Pero antes de ir a la parte práctica del asunto.... En que beneficia este tipo de modelado, formado por nubes de follaje?
El aire y el sol penetran en el interior de la copa, ya que la misma no está tan apretada, manteniendo sanos y vigorosos los brotes internos. Además, estéticamente es mucho mas agradable ver un bonsái con espacios negativos entre sus ramas, el cual nos parecerá un viejo árbol, y no uno joven con su copa desordenada.

Para este ejemplo voy a utilizar un árbol sin ninguna formación anterior, y solo voy a trabajar una de sus ramas. Este es el ejemplar, o rama, antes del modelado.
Cortamos todas las puntas largas, limpiamos la rama de hojas secas y ramas innecesarias y pinzamos los brotes vigorosos (Ver artículo Pinzado de los Juníperus de Aguja).

Una vez limpia la rama vemos que los brotes solo tienen hojas en las puntas. Esto, entre otras cosas, facilita el alambrado.
Procedemos a alambrar todas las ramas, comenzando por la principal y siguiendo por las secundarias.
Aquí vemos como comenzamos a modelar, formando pisos o palcos.

Aquí vemos las ramas orientadas hacia los costados, pero también debemos colocar alguna rama en el centro. De no hacerlo así, la rama tomaría forma de "raqueta".

La rama ya modelada, vista desde el frente. Aquí podemos ver que a pesar de estar formada por varios pisos, todos juntos forman una rama equilibrada, sin parecer grupos inconexos.



Una vista más hacia el frente de la rama. Se puede observar que las ramas secundarias van hacia los costados y también sobre la rama principal, tal como les comentaba anteriormente.

Verdaderamente es muy difícil transmitir esta técnica solo con palabras y fotografías!!! La misma requiere de una vista en tres dimensiones!!! Por eso les subo este pequeño vídeo de la rama en cuestión, con la esperanza de que pueda despejar las dudas que puedan surgir. A pesar de esto, saben que pueden consultarme cuantas veces lo necesiten.

video


Fer: Espero que este artículo te sea de utilidad, y que también lo sea para el resto de los amigos del blog!!!

domingo 6 de enero de 2008

Preparación de un arbol de hoja caduca (6ta parte)

Si quieres ver la 5ta parte de este artículo, haz click aquí.

Esta es una época del año bastante tranquila, en donde nuestra principal ocupación es el riego. El olmo que estamos preparando ha frenado su crecimiento, y el injerto que hicimos (ver la 5ta parte de esta serie de artículos) no ha crecido casi nada, ya que hay un marcado desequilibrio entre las ramas fuertes y las débiles, como la injertada. Para remediar esta situación vamos a realizar un defoliado total. Este es el árbol antes de comenzar con el trabajo.
Aquí podemos observar como solo brotaron las dos ultimas hojas de la rama injertada. Si esta rama no crece vigorosamente, el injerto no prenderá.

En esta variedad de olmo, además de defoliar con tijeras, podemos hacerlo con nuestras manos, sosteniendo la rama con una mano, y quitando las hojas con la otra, tal como se ve en esta fotografía.
Las yemas deben quedar intactas.

Para esta tarea siempre es bienvenida una colaboración. Gabriel, un gran amigo y bonsaista que vino de visita, colaboró con la misma. Lógicamente la rama injertada no será tocada, ya que queremos vigorizar la misma, dándole cierta ventaja sobre el resto.

Las hojas de mi olmo presentan una gran diferencia de tamaño entre ellas. Esto se debe principalmente a la falta de pinzado para lograr engordar las ramas, y a la diferencia de vigor existente entre las distintas partes del árbol.

Es importante eliminar todas las puntas de crecimiento, ya que de no hacerlo, el árbol brotará solamente por las puntas (Zona mas vigorosa de la rama)

Ahora que vemos la estructura del árbol completa podemos repasar los viejos cortes y así emprolijar nuestro trabajo.

También debemos acortar las ramas que han engordado lo suficiente, dejando solamente un par de centímetros de la misma. Nunca debemos podar una rama hasta tanto ésta no haya alcanzado por lo menos la mitad del grosor final deseado. En nuestro caso, las ramas superiores cumplen con este requisito, y aprovechamos el momento para podarlas. Muchos se preguntarán si esta tarea no es mejor hacerla durante el invierno, pero en el caso de los olmos, si podamos en la estación durmiente, conseguiremos muchos brotes en el tronco y rama, pero muy pocos en el borde de nuestro corte. Al podar en verano conseguiremos muchos brotes en el corte y pocos en el tronco/rama.

Sellamos todos los cortes.

También podemos aprovechar la ocasión para alambrar alguna rama que así lo requiera.

Esta es la imagen actual de mi olmo.

Recuerdan como había comenzado esta aventura? Solo han transcurrido 4 meses!!!

Les aviso cuando haya novedades importantes con él!
Para ver la 7ma parte de este artículo, haz click aquí

domingo 23 de diciembre de 2007

Preparación de juníperus

La preparación de plantas, para luego ser trabajadas como bonsái, no es una práctica común en nuestro país. Para graficar lo que digo les cuento que, de las muchísimas demostraciones que he realizado en nuestro país, una sola vez me han dado para trabajar una planta preparada...... Esto no es un buen síntoma, y habla de la falta de madurez que tenemos la mayoría de los aficionados argentinos. Espero, con estas simples líneas, colaborar con el cambio necesario!!!
Es sabido que un buen bonsái solo puede nacer de un buen material. Pero este material debe ser preparado, ya que si se trabaja precozmente, tardaremos mucho mas tiempo en obtener el objetivo deseado.
La gran mayoría de las plantas que trabajamos los argentinos proviene de viveros comunes, no especializados en bonsái. Somos pocos los que trabajamos plantas recolectadas o previamente preparadas.

Pero, que significa preparar una planta y cuales son las ventajas de hacerlo?

Los arboles destinados a parques y jardines poco tienen que ver con los destinados a convertirse en bonsái. Sus ramas son largas, sus troncos rectos, y lo que es peor, el verde suele estar muy alejado del tronco. En arboles de hoja caduca podemos comenzar desde cero, partiendo solamente desde el tronco tal y como lo vemos en el articulo Preparación de un Árbol de Hoja Caduca. Pero en una conífera no podemos actuar de la misma manera, ya que no podemos podar dejando solamente el tronco, éstas deben mantener algo de verde en sus ramas para no morir.
Un árbol preparado tiene el verde cerca del tronco, muchas ramas finas con las que trabajar, y una linea de tronco seleccionada previamente. Al trabajarlo, obtenemos un resultado a corto plazo de muy buena calidad, asemejándose su primer diseño al imaginado a largo plazo.

Veamos en imagenes como preparar un junípero de vivero.

Este árbol fue adquirido en un vivero y no tiene ninguna preparación anterior. Como podemos ver, su copa es extremadamente grande para el tamaño del tronco (no hay una bonita proporción entre ambos)


Detalle del tronco comparado con un lápiz. Aquí vemos que es un árbol de tronco fino, pero que puede convertirse en un buen bonsái de tamaño pequeño.

El primer paso es saber a que altura está plantado nuestro árbol. Para ello quitaremos tierra de la superficie hasta encontrar el Nebari (raíces gruesa superficiales). Si la maceta es de plástico semi-rígido, y no vamos a transplantar en el momento, cortaremos la misma de esta manera, por delante y detrás, sin retirar el excedente de maceta.


Quitamos las raíces que vayan apareciendo en el tronco, las cuales quedarían en el aire.....

Y podamos todas las ramas secas que hay dentro de la copa.

Vemos como en el interior de la copa hay muchas ramas y hojas secas. Esto se debe a que el sol y el aire no penetran dentro de la misma. Además, al no frenar el crecimiento longitudinal (falta de pinzado), las hojas viejas mueren y no son reemplazadas por nuevas.

Ahora quitaremos TODOS los brotes de crecimiento, tal y como les he contando en el artículo Pinzado de los Juníperos de Aguja.


Este es el resultado obtenido después de la poda de preparación. Hemos reducido un 80% de la masa foliar, y ahora el aire y el sol penetrarán en el interior de la copa, activando yemas latentes, lo cual nos resultará en un follaje sano y cercano al tronco.

TIP: Si hemos cortado la maceta como les he mostrado en este ejemplo, ahora podemos pegarla con cinta de embalar. Aunque no lo crean, si la maceta está limpia antes de aplicarla, dura muchísimo tiempo!!! Así no tendremos problemas con el riego, hasta tanto llegue el momento del transplante.

Ejemplos:

Hace poco más de un año que conseguí unos viejos juníperos de más de 2 m de altura. Como no tenían ningún interés en especial, me puse a prepararlos para obtener unos arboles gruesos y bajos.

En este caso, y después de una fuerte poda, se activó un brote axilar bastante bajo en el tronco. Lo deje crecer libremente, y cuando tuvo suficiente vigor, eliminé el resto de la copa. Así se encuentra en este momento.....
Con este otro junípero, de la misma tanda del anterior, estoy haciendo lo mismo. Hace un mes aproximadamente que he eliminado la vieja copa, y este nuevo brote ha comenzado a tomar vigor....

Con este sencillo artículo quiero animarlos a preparar el material que será trabajado como bonsái. A pesar de que parece ser el camino mas largo, los resultados son mucho mas rápidos, y nuestro árbol agradecerá que nos tomemos el tiempo de guiarlo, de la manera más adecuada, por este camino en que ambos nos necesitamos.

domingo 16 de diciembre de 2007

Defoliación

El Defoliado o poda de hojas es una técnica muy conocida, pero....... sabemos como y porque aplicarla?
Muchos aficionados realizan defoliaciones anuales porque sí, o en el mejor de los casos, para reducir solamente el tamaño de la hoja.
La defoliación es una técnica compleja que tiene varios objetivos, uno de ellos la reducción del tamaño foliar, pero algunos mucho más importantes son: Mejorar la ramificación, vigorizar una parte débil, realizar un transplante de urgencia fuera de época, preparar las hojas para una mejor coloración otoñal, permitir una mayor sanidad en el interior de la copa, etc.

También debemos saber que hay dos tipos de defoliación: la total y la parcial. Como su nombre lo indica, la defoliación total se realiza podando todas las hojas del árbol, mientras que en la defoliación parcial solo podamos algunas hojas.

Al ser ésta una técnica compleja, hoy vamos a verla parcialmente y así, en sucesivos artículos, iremos tratando la misma de manera mas profunda.

Utilizaré este bonsái de Tilo para graficar la técnica del defoliado.

CUAL REALIZAR?

El defoliado total suele aplicarse a especies muy vigorosas y jóvenes, ya que el estrés causado puede perjudicar a nuestro árbol si no cumple con estas premisas.

Contrariamente, el defoliado parcial es mucho mas suave y menos estresante para nuestra planta. Suele aplicarse en especies poco vigorosas o en viejos ejemplares.

CUANDO REALIZARLO?

El momento adecuado para defoliar es cuando las hojas han madurado, y la insolación es mucho mayor. A principios del verano se reunen ambas necesidades, por lo que suele ser la época mas adecuada.

Porqué es importante la cantidad de insolación?: Cuanto más horas de sol "tome" nuestro bonsái, menores serán sus hojas. Es por esto que la primera brotación, la ocurrida a finales del invierno/principio de primavera, suele darnos hojas grandes (pocas horas de sol), mientras que la que ocurre luego de la defoliacion nos resulta en hojas mucho mas pequeñas (muchas horas de sol).

PREPARACIÓN DE UN ÁRBOL QUE SERÁ DEFOLIADO

Para aplicar eficientemente esta técnica, debemos preparar nuestro ejemplar un tiempo antes. Como les comentaba anteriormente, nuestro árbol debe estar muy vigoroso, por lo que el cultivo durante los meses anteriores debe ser el correcto. El abono es muy importante, y debemos ser generosos con el mismo (ojo, si utilizamos a. orgánico).

Una o dos semanas antes, retiramos el abono que pueda haber quedado en la maceta. Esto es muy importante.

HERRAMIENTAS

Para la aplicación de esta técnica no necesitamos de ninguna herramienta especial. Aunque hay una Pinza Defoliadora (a la izquierda de la foto), con una tijera podemos trabajar sin mayores complicaciones.

DEFOLIANDO

La poda de hojas se realiza cortando el peciolo, señalado con una flecha roja, ya que de esta manera evitamos dañar la yema axilar que hay debajo del mismo.

En especies donde el peciolo es muy corto, cortaremos la hoja dejando solamente una porción muy pequeña de la misma.

En este caso hemos optado por una defoliación parcial, ya que el tilo no es una de las especies mas vigorosas, y en este caso en particular, se trata de un viejo ejemplar. Observemos que solo he dejado las hojas mas pequeñas. Frente....

Ahora podemos aprovechar para alambrar y podar nuestro bonsái, como si del invierno se tratara, pero con la ventaja de que nuestra planta es mucho mas flexible que durante la estación durmiente. Lateral.....

En esta fotografía podemos apreciar la diferencia de tamaño entre una hoja grande y una hoja pequeña del mismo bonsái. Solo he dejado las que tienen un tamaño similar a la mas pequeña, el resto fue podado completamente.

CUIDADOS POSTERIORES:

Una vez realizado el defoliado, los cuidados proporcionados nos llevarán al resultado buscado. El riego debe mantenerse al mínimo, ya que un árbol con pocas o ninguna hoja, absorbe menos cantidad de agua. Además, un exceso de riego nos dará como resultado hojas grandes.
Ubicaremos nuestro ejemplar al sol, ya que como les había comentado, a mayor insolación, menor será el tamaño foliar. Además, al penetrar la luz solar al interior de la copa, antes oculta por las hojas exteriores, las yemas interiores se vigorizarán y muchas brotarán, obteniéndose una mayor ramificación.
También es importante NO abonar hasta tanto esta nueva brotación haya madurado.
Al ser sus nuevas hojas muy tiernas, debemos protegerlas del viento fuerte, ya que el mismo las dañaría fácilmente.
Estas nuevas hojas llegarán en mejor estado al otoño, por lo que su coloración otoñal será mucho mejor!

NOTAS IMPORTANTES:

- Si nuestro bonsái ha sufrido algún accidente, o si nosotros creemos necesario transplantar nuestro árbol en verano, fuera de la época ideal, el defoliado nos permite proteger a nuestro bonsái de la perdida de humedad a través de la
transpiración.
- Nunca defoliaremos un árbol enfermo o débil.
-En ejemplares viejos debemos evaluar los riesgos y los beneficios de una defoliación. Si lo que buscamos es reducir el tamaño de la hoja, existen muchísimas técnicas de cultivo que arrojan el mismo resultado, pero sin exponer nuestro bonsái a operaciones estresantes innecesarias.
- Nunca defoliaremos nuestro bonsái porque sí, o porque nos han dicho que debemos hacerlo. Solo aplicaremos esta técnica si nos ayuda a alcanzar un objetivo propuesto.

El defoliado para equilibrar o vigorizar alguna parte de nuestro bonsái será tratado en un próximo artículo.

sábado 8 de diciembre de 2007

Trabajando entre amigos

Hacer bonsái es algo que nos llena el corazón y el alma, pero trabajar un bonsái con amigos es una experiencia superior! Esto es lo que ocurrió hace unos días.....

Javier Maure estuvo de visita con su familia en Capilla del Monte, y como para no perder el vicio, nos encontramos para trabajar una planta en casa.
Seleccioné para la ocasión un Chamaecyparis psifera "boulevard", que había adquirido hace 2 años en un vivero de Córdoba Capital. Decidí adquirirlo atraído por el carácter del tronco en su primer tercio, el cual presentaba una herida natural bastante interesante. En casa comprobé el lamentable estado de sus raíces, gracias al suelo agotado y extremadamente compacto. No suelo tranplantar un árbol hasta tanto no me asegure su salud y vigor, cultivándolo correctamente durante una temporada, pero en este caso el agua no penetraba en el sustrato, complicandose de esta manera su adecuado cultivo. Al quitar toda su tierra el árbol solo presentaba unas pocas raíces, así que traté al mismo como un gran esqueje. Minileca y arena gruesa en partes iguales fue el sustrato elegido. Por suerte y gracias a un manejo cuidadoso, el árbol se recuperó pronto!

Este es el Cham antes de ser trabajado.

Detalle del tronco con su shari natural.

Observando la planta nos encontramos con varios diseños posibles. Uno clásico era formar un esbelto bunjin con la rama de la derecha, la cual posee el verde cercano al tronco. Pero nosotros quisimos hacer algo distinto, un árbol muy compacto en donde el tronco y su herida fueran el centro de interés y punto focal del futuro bonsái. Como haríamos para acercar el verde a este punto focal?
Decidimos utilizar la rama de la izquierda ya que la misma posee mayor ramificación secundaria, aunque el verde está mas alejado del tronco.
Para poder bajar la rama teníamos que quitar algo de madera de su interior. De esta manera le daríamos flexibilidad.
Comenzamos partiendo el tronco a la mitad, con ayuda de una splitt trunk, herramienta específica para este trabajo.

Bien aplicada esta técnica no le ocasiona ningún daño al árbol. Solo debemos de tener la precaución de cortar de manera paralela al tronco. Veamos a Javier concentrado en este trabajo.

Una vez partida la rama debemos vaciar algo de madera de su interior. Aquí el secreto es no vaciar tanto como para dañar al árbol, ni tan poco ya que no serviría de nada si la rama no queda más flexible.

Ahora debemos colocar un alambre grueso, de 4mm en este caso, para reemplazar a la madera retirada. El mismo nos sirve como sostén del conjunto.

Colocamos de manera paralela al tronco, abundante rafia del lado de la corteza. Esto nos protege la parte viva al momento de la torsión. Sostenemos el alambre y la rafia exterior atando el conjunto con una hebra de rafia solamente. Vista del lado del alambre....

Vista del lado de la corteza. Obsérvese la manera de colocar la rafia que protegerá a la corteza.


Enrafiamos el conjunto de manera tradicional, bien ajustado, y procedemos a alambrar. Ahora podemos bajar la rama, cuidadosamente, sin temor a romperla.
Colocamos rafia y alambre a todas las ramas secundarias. Esta es una vista trasera en donde podemos apreciar como evoluciona el trabajo.Una vista lateral....

Desde arriba....

Una vez posicionadas cuidadosamente todas las ramas, este es el resultado obtenido.


Esta es solamente una técnica más al servicio del artista. Mi intención es mostrarles todas las técnicas que conozco, las usen o no algún día, para que ustedes cuenten con el conocimiento de las mismas. Quizás en un futuro mi bonsái se vea de esta manera.


En esta última foto podemos ver una comparación entre el antes y el después, incluido su tamaño!

Creías posible este cambio? Que te pareció esta técnica? Me gustaría oír tu opinión sobre este trabajo en el foro... Discute el mismo haciendo click aquí.



Un pequeño video que muestra el resultado obtenido con esta técnica.

Gracias Javi por la visita y por el buen rato que pasamos trabajando esta planta!!!

GLOSARIO

Minileca: Arcilla calcinada u horneada que utilizo como sustrato.
Shari: Parte del tronco o rama descortezados.
Splitt Trunck: Herramienta partidora de troncos.
Bunjin: Estilo de bonsái, también llamado literario o literati.

domingo 18 de noviembre de 2007

Preparación de un arbol de hoja caduca (5ta parte)

Si quieres ver la 4ta parte de este artículo, haz click aquí.

TAREAS DE RUTINA

Esta es una época del año en donde las plagas están muy activas. Nosotros, como buenos cultivadores y responsables de nuestras plantas, debemos vigilar y actuar inmediatamente ante la aparición de los primeros síntomas.

Estas hojas del olmo no están muy bien que digamos.......
Estas tampoco.......

Aquí el culpable!!! La vaquita del olmo es una plaga típica de esta especie. Por suerte es muy fácil de eliminar aplicando cualquier insecticida sistémico.

INJERTO POR PERFORACION

Así está nuestro olmo el día de hoy. El crecimiento no fue tan explosivo debido al calor intenso, lo que produce una parada en el crecimiento vegetativo. Si utilizamos fertilizante químico, debemos ir bajando la dosis del mismo hasta detener completamente la fertilización durante el verano. Si utilizamos abono orgánico no es necesario dejar de abonar, pero si reducir la intensidad del mismo.

Aquí podemos observar que nos falta una rama del lado derecho. Como no ha nacido ningún brote, vamos a realizar un simple injerto. El mismo puede aplicarse en cualquier especie de hoja caduca.

Con un taladro realizamos una perforación pasante. El diámetro de la misma debe ser ligeramente superior al de la rama a injertar.

Este es el agujero.....Utilizaremos una de las ramas secundarias, de una rama trasera, como material a injertar.

Eliminamos todas las ramas secundarias menos la que utilizaremos, y cortamos la punta de crecimiento de la rama principal. Esto es para darle mayor vigor a la rama que utilizaremos para injertar.

Defoliamos completamente la rama a injertar, con la extrema precaución de no dañar las yemas latentes.

Para evitar que la misma se nos quiebre, o se mueva hasta tanto no haya "prendido", la alambraremos.

Con mucho cuidado pasamos la rama a injertar por la perforación realizada. Vemos, marcado en verde, como el alambre sostiene la rama. Cuando la misma esté en posición, colocaremos una pequeña cuña de madera, señalada en rojo, en la entrada del agujero (muy importante).

También colocaremos una cuña en la salida de la nueva rama (tambien muy importante).

Sellaremos con pasta cicatrizante la entrada y salida de la rama.

Este es el resultado del injerto realizado. Lo mas importante en este momento es que esta nueva rama no se mueva, por lo que colocaremos nuestro árbol en un lugar protegido del viento. La nueva rama deberá crecer libremente, y cuanto mas lo haga, mas rápido y mejor "prenderá" nuestro injerto!

Nos vemos en la proxima entrega de esta serie!!!

Para ver la 6ta parte de este artículo, haz click aquí.

domingo 11 de noviembre de 2007

Un acodo aéreo, paso a paso.

El acodo aéreo es un excelente método de multiplicación vegetativa, ya que obtenemos una réplica exacta del árbol padre en un tiempo relativamente corto. Si nuestra planta florecía y fructificaba, la que obtendremos a través del acodo también seguirá haciéndolo. Además, con este método podemos obtener plantas gruesas y con el sistema radicular en el lugar seleccionado previamente por nosotros.
Pero este método no se limita solo a la multiplicación de plantas, en el caso del bonsái es muy utilizado para corregir defectos, como un sistema radicular defectuoso o acortar la altura de un tronco.
Esto último, acortar la altura del árbol, es que necesitamos hacer con este pre-bonsái. Se trata de un olivo recolectado, al cual se le comenzó a formar la copa. Su tronco posee poco carácter y no hay proporción entre el mismo y la copa. Solucionaremos estos defectos por medio del acodo aéreo.

Estas son las herramientas y materiales necesarios: 1- Alambre grueso. 2- Una maceta o recipiente que pueda cortarse por la mitad, realizando una perforación con la medida del tronco a acodar y varios agujeros de drenaje. 3- Sustrato. 4- Cuchillo o cutter muy afilado. 5- Hormona de enraizar (en este caso, indolbutilico de Mundo Bonsái). 6- Arcilla en pasta (la utilizada en alfarería).

Aquí es donde queremos las nuevas raíces, por lo que procedemos a quitar un anillo de corteza, realizando dos cortes paralelos, y retirando la corteza entre ellos. Es importante que no quede ningún resto de cambium.
Este anillo debe medir aproximadamente lo mismo que el diámetro del tronco.

Tomamos una porción de la arcilla y le colocamos hormona de enraizar.
Luego de mezclar ambos componentes, colocamos la "pasta enraizadora" en el anillo al que le retiramos previamente la corteza. Esta pasta nos ayuda a que la hormona entre en contacto íntimo con el cambium del corte, y no sea lavada con los primeros riegos.
Para crear un punto de apoyo para nuestra maceta de enraizamiento, tomamos un trozo de alambre grueso y lo retorcemos en el tronco.
Con el mismo alambre, u otro, realizamos un punto de apoyo del lado contrario al anterior.
Colocamos las dos partes de la "maceta" y la sostenemos entre sí con un alambre alrededor de la misma. Todavía no lo ajustaremos, ya que corremos el riesgo de romper el contenedor.
Colocamos una capa de drenaje.
Y completamos con el sustrato elegido.... El mismo debe ser idéntico al que utilizamos con nuestros bonsái, ya que de esta manera al realizar la separación del acodo, las raíces ya estarán habituadas al medio utilizado normalmente por nosotros.
Regamos profundamente.....
Y ahora sí procedemos a ajustar el alambre. Al tener sustrato dentro de la maceta, podemos hacerlo sin temor a roturas.
Esta es la imagen futura de nuestro bonsái (fotomontaje). Mas proporcionado, no?
Esta no es la única técnica para realizar un acodo aéreo, pero si es una forma práctica y eficiente de hacerlo!

domingo 4 de noviembre de 2007

Preparación de un arbol de hoja caduca (4ta parte)

Para ver la tercera parte de este reportaje, haz click aquí.

TAREAS DE RUTINA
Han pasado dos semanas desde el alambrado, y como el árbol esta creciendo de manera vigorosa, vamos a revisar si los alambres no se clavaron.

Este es el estado actual de nuestro olmo. Como ha crecido!!!

Nuevamente salieron brotes desde la base. No los necesitamos, así que los podamos.

Veamos el alambrado..... Comienza a marcarse la rama, así que con mucho cuidado, lo retiramos. Además, vemos que ya no es necesario. Las ramas se mantienen en posición debido al rápido engrosamiento de las mismas.

Quedaron unas pequeñas marcas del alambre. No nos preocupemos, son mínimas y todavía nuestra rama debe crecer mucho más, absorviendo la cicatriz. Recordando como estaban las ramas hace 15 días no puedo más que asombrarme del engrosamiento que éstas tuvieron. De 2mm a 11mm en solo dos semanas!!! Bien cultivado, el olmo es una especie sumamente vigorosa.

Si aparecen brotes en el tronco, y estos no son útiles en nuestro diseño, debemos eliminarlos lo antes posible y así evitaremos cicatrices innecesarias.

Un detalle del ápice. Recordemos que hace muy poco tiempo lo habíamos podado a una hoja!

Volvemos a podar el ápice a 1 o 2 nudos, para equilibrar el vigor de nuestro árbol.

Vemos que nos falta una rama principal del lado derecho, y lamentablemente no ha brotado ninguna en el lugar adecuado. Seguramente tendremos que injertar nuestro árbol, así que este será el tema de una próxima entrega.....
Para ver la 5ta Parte de este artículo, haz click aquí

domingo 28 de octubre de 2007

Preparación de un arbol de hoja caduca (3ra parte)

Si quieres ver la primera parte de este artículo, haz click aquí, o si quieres ver la segunda parte, haz click aquí.

PRIMER ALAMBRADO

Después de seleccionar las ramas que utilizaremos en nuestro diseño, el próximo paso es alambrarlas para así darles una orientación correcta. Solo nos preocuparemos por el nacimiento de las mismas, ya que en esta etapa no es importante darles movimiento (próximamente las podaremos muy corto).

Las ramas han crecido lo suficiente como para recibir su primer alambrado. Esta técnica debemos aplicarla en el momento correcto: Ni cuando las ramas son extremadamente tiernas, ni cuando han endurecido.

Alambramos entonces la primera rama. A pesar de que los arboles de hoja caduca no suelen tener las ramas horizontales, a medida que avancemos en la formación del árbol, las mismas terminarán orientadas levemente hacia arriba.

Aquí vemos alambradas todas las ramas....
Las partes aéreas de los arboles tienen fototropismo positivo y geotropismo negativo, lo que traducido quiere decir que crecen hacia la luz, alejándose de la tierra. Si alambramos una rama hacia abajo, la misma disminuye su crecimiento. Para evitar este retraso, alambraremos orientando todas las puntas hacia arriba.
Aquí el secreto de este primer alambrado: Como vamos a dejar que las ramas crezcan libres durante un buen tiempo para que las mismas engorden, debemos alambrar muy suelto, y de esta manera evitar que el alambre se nos clave en la corteza.
Otro punto clave está en el cultivo adecuado: Un buen suelo de grano grueso, un abundante riego, una correcta insolación, y una abonado generoso son indispensables para lograr nuestro objetivo en el menor tiempo posible. Obsérvese cuantas porciones de abono tiene este ejemplar.
Hasta aquí llegamos con esta tercera entrega. La próxima semana seguiremos viendo como avanza nuestro proyecto de olmo......

Nos vemos!

Para ver la 4ta parte de este artículo, haz click aquí

domingo 7 de octubre de 2007

Preparación de un arbol de hoja caduca (2da parte)

Para quienes no han visto, o no recuerdan la primera parte de este articulo, pueden acceder al mismo haciendo click aquí.

SELECCION DE BROTES

Han transcurrido aproximadamente 4 semanas desde la poda inicial, y el árbol ha brotado por todas partes. La primer tarea que debemos realizar, es la selección de brotes.
Lógicamente, al ser el olmo un árbol con fuerte tendencia apical, los brotes mas altos son los mas fuertes.

Una vista lateral....

Quitaremos, sin pensarlo, todos los brotes que nacen en el primer tercio del árbol.

Es frecuente, que desde un mismo punto, nazcan varios brotes. Debemos seleccionar solamente uno, teniendo en cuenta su vigor. Esto, en castellano, quiere decir que nos quedaremos solamente con el mas fuerte de todos!!!

Como les comentaba anteriormente, el ápice es la parte mas vigorosa, y debemos controlarla mediante podas frecuentes, para no debilitar las ramas mas bajas. Recuerden el articulo sobre el equilibrio (click aquí).

Debemos pinzar las partes fuertes (ramas altas) mucho antes que las débiles (ramas bajas). Las ramas deberán engrosar lo suficiente como para guardar cierta proporción con el tronco, por consiguiente, las ramas bajas deberán ser las mas gruesas, mientras que las apicales, las mas finas. Para engrosar una rama, ésta deberá crecer libremente, por lo que no las tocaremos hasta alcanzar el grosor deseado. Las apicales deberán podarse tempranamente, y de manera reiterada, durante la formación de nuestro árbol, no solo para redirigir la energía de mismo, sino también para evitar su excesivo engrosamiento. Aquí podemos observar como las ramas apicales fueron podadas a un solo nudo (dejando solamente la primer hoja de cada rama).

Para acelerar el "cierre" de la gran herida provocada al seleccionar la linea del tronco, deberemos dejar varios brotes cercanos a ella. El paso de savia favorece la cicatrización. Estas ramas, si no van a ser usadas en nuestro diseño, deberán podarse antes de que sean extremadamente gruesas, ya que su posterior extracción ocasionará otra gran herida que deberemos cicatrizar....
En la tercera parte de este artículo, veremos el primer alambrado que debemos hacerle a un material de este tipo. No se trata de la técnica tradicional, ya que tiene otra finalidad.
Hasta la próxima entrega!!!
Haz Click aquí para acceder a la tercera parte de este artículo.

sábado 29 de septiembre de 2007

Como en la vida misma, la clave esta en el equilibrio


Uno de los "secretos" del bonsái es el equilibrio. Tanto el estético como el de la energía distribuida en nuestra planta. Hoy veremos como equilibrar la energía de nuestros bonsái.
Es gracias a esta técnica que todas las partes de nuestro árbol se mantienen sanas y vigorosas. Pero el equilibrio no ocurre solo en un árbol en maceta. En la naturaleza, el mismo se consigue cuando el árbol alcanza la madurez, y todas sus partes se equilibran (ramas bajas, medias y altas). En una maceta esto no ocurre. Sin la intervención del cultivador, las partes débiles se vuelven cada vez mas débiles, ya que el árbol prioriza sus zonas vigorosas. Es aquí que nosotros debemos intervenir adecuadamente.
Las zonas vigorosas, en arboles de crecimiento vertical, son sus partes extremas. Sus ramas mas altas son las que se llevan el "premio", mientras que las otras se debilitan. Así mismo, los extremos de las ramas son mas vigorosos que las partes internas de las mismas.
Para lograr un equilibrio y mantener todas las zonas con igual vigor, debemos podar, defoliar y seleccionar brotes.....
En esta primera parte, les voy a mostrar como corregir el vigor en un arbol de hoja caduca (olmo chino), con su formación bastante avanzada, mediante el pinzado selectivo.
Observemos en esta fotografía, que la rama baja es mucho mas fina que las inmediatamente superiores. Esta rama es la menos vigorosa, ya que el olmo es un árbol con una fuerte tendencia apical.

El árbol ha crecido muy bien luego del transplante. Llegó la hora de realizar el primer pinzado del año.

Para corregir la diferencia de vigor y así redistribuir la energía del árbol, procedemos a realizar un pinzado selectivo, dejando sin tocar la rama mas baja, dándole así cierta ventaja sobre el resto.

Dejaremos crecer los brotes durante un buen tiempo. De esta manera lograremos equilibrar esta rama con el resto del árbol, y como resultado obtendremos además un engrosamiento de la misma.

Veamos ahora un pino negro en formación. Aquí podemos observar la diferencia de vigor entre las distintas velas de este árbol. Las marcadas por una flecha son las mas fuertes.

En detalle la diferencia de vigor en una misma rama (velas fuertes y velas débiles en un mismo punto).
Gracias al pinzado es posible obtener brotes en la madera vieja, pero si no equilibramos la energía del árbol, el mismo priorizará las partes fuertes, debilitando en extremo las mas débiles. En este caso, el pequeño brote señalado, no tendría oportunidad de desarrollarse.


En las partes fuertes del árbol, dejaremos las velas mas pequeñas, mientras que en las partes débiles, dejaremos las mas fuertes. Nunca dejaremos mas de dos velas en un mismo punto. Es importante no realizar esta tarea en un mismo día. Comenzaremos por las zonas débiles, a los 10 días aproximadamente continuaremos con las de vigor medio, y luego seguiremos por la parte fuerte del árbol. Esto es para darle aun mas ventaja a las partes menos vigorosas.
Otra manera de equilibrar la energía de un pino, es quitando agujas. Quitaremos mas agujas de las partes fuertes, dejando intactas las de las partes débiles.
El árbol después de la selección de velas y agujas....
Estos son solo un ejemplo de como equilibrar la energía de nuestros arboles. En un próximo articulo, veremos como hacerlo a través de la defoliación selectiva, técnica poco utilizada por los aficionados argentinos.

domingo 16 de septiembre de 2007

Injerto de raíz en un olmo mame

Es normal que durante mis clases, los alumnos trabajen arboles de mi colección. Estoy convencido de que esta práctica puede ayudar a sacar el miedo que todos los que comienzan en este arte suelen tener.
Durante el transplante de este pequeño olmo, obtenido a partir de un acodo, se hizo el comentario de que se vería mucho más bonito con un nebari completo. El acodo realizado en su momento emitió raíces en todas direcciones, menos en la parte frontal. Si bien es cierto que una raíz apuntando directamente hacia el frente es un defecto, también es verdad que un nebari incompleto baja de categoría a un buen bonsái. Aproveché este comentario para explicar una manera de solucionar el defecto.

Este es el olmo protagonista de éste articulo. El ultimo transplante se realizo hace 2 años. Cuantas raíces para este pequeño árbol!!!

Una vez podadas sus raíces.........

Aquí podemos ver el defecto de la falta de raíces en el frente.

Vamos a tratar de solucionar este problema, y así elevar la categoría de este pequeño bonsái. Con un taladro, realizamos una pequeña perforación (aproximadamente hasta el centro del tronco). El diámetro del mismo debe ser igual al de la raíz a injertar.

Con un bisturí o un cuchillo bien afilado, repasamos los bordes de la perforación realizada. La fricción producida por el taladro quema las células del cambium, impidiendo en este caso, un agarre exitoso.

Así nos ha quedado el hueco donde colocaremos la nueva raíz.

Seleccionaremos una de las raíces podadas, observando que la misma tenga el mismo diámetro de la perforación realizada, y sea proporcional al resto del nebari de nuestro bonsái. Quitaremos parte de su corteza, exponiendo así el cambium.
Del lado de abajo, colocaremos una pequeña cuña de madera, para que el camium de la raíz y el del tronco, queden en íntimo contacto.
Ahora podemos ver como ha mejorado este olmito con su nueva raíz.

Plantaremos el árbol nuevamente en su maceta, pero esta vez lo enterraremos un poco mas profundo de lo normal. Necesitamos que esta zona injertada no pierda humedad. El próximo año, si todo ha salido bien, podremos transplantarlo de la manera habitual, exponiendo su renovado nebari.

domingo 9 de septiembre de 2007

Preparación de un arbol de hoja caduca (1ra parte)

Los arboles de hoja caduca, a diferencia de las coníferas, pueden crearse a partir del tronco únicamente. Este camino, que puede parecer el mas lento, en realidad es mucho mas rápido y con resultados mas satisfactorios desde el punto de vista estético, que si tratamos de aprovechar las ramas existentes.
La mayoría de mis bonsái de hoja caduca fueron creados de esta manera! Es por esto que quiero mostrarles un ejemplo.

Este olmo, de respetables dimensiones, fue recolectado hace 3 años. A primera vista puede parecer que, mediante un poco de poda, estamos ante un bonsái "instantáneo", pero si lo que buscamos es una obra correcta, debemos embarcarnos en proyecto a medio plazo.
Aquí podemos apreciar las dimensiones del árbol.

Un detalle de la base, en donde podemos ver un crecimiento invertido (engrosamiento), debido al crecimiento de muchas ramas alrededor de un mismo punto.

Comenzamos quitando las ramas secas....

Continuamos quitando las ramas muy bajas....
y las mal ubicadas o defectuosas.
Veamos el ápice: el mismo carece de toda conicidad, por lo que tenemos que buscar una forma de sustituirlo (o de crearlo nuevamente).

En este caso, pude reemplazarlo por una rama, cuya orientación era correcta (hacia arriba).

Esta es la nueva linea del olmo.

Todas las ramas podadas deben ser repasadas, ya que el corte debe quedar de forma cóncava. De esta manera cicatrizará mejor, sin dejar feas protuberancias.

Con una gubia debemos ahuecar un poco el gran corte del ápice.


Con un cuchillo bien afilado repasaremos todos los cortes hechos con sierra, ya que los dientes de la misma dejan los bordes irregulares, y la fricción producida durante el aserrado quema las células del cambium, impidiendo una correcta cicatrización.


Colocamos pasta selladora en todos los cortes. Para los grandes, la que tiene forma de masilla es la más recomendable. Recordemos que la misma debe aplicarse desde el centro del corte hacia afuera, presionando fuertemente durante la aplicación.


Para los pequeños cortes, la que viene en forma de pasta es muy fácil de aplicar.

Ahora tenemos una linea sobre la cual construir la nueva copa.


A partir de aquí, podemos ver como construir la copa, repasando el Articulo Bonsái a Partir de Semillas, punto 5.

El presente artículo es la primera parte de este proyecto, ya que quiero compartir con ustedes, paso a paso, la creación de este olmo, que no será solo mio, sino de todos ustedes que participan de mi blog....

Haz Click aquí para acceder a la segunda parte de este artículo.

jueves 30 de agosto de 2007

Creación de un Bosque Bonsai (principiante)

Crear un bosque nos permite disfrutar del bonsai de manera casi instantánea. Los resultados, dependiendo del tipo de material que utilicemos, pueden ser inmediatos, disfrutando en unas pocas horas, de un bosque en miniatura. La mejor época para realizarlo, como para cualquier técnica que implique una manipulación de raíces, es a fines del invierno o principios de primavera.
En la creación de bosques es recomendable utilizar arboles de una misma especie ya que distintas especies requieren distintos cuidados (riego, abono, exposición solar, etc.)
Uno de los puntos mas importantes es que, un un espacio tan limitado, debemos sugerir profundidad. Esto se logra colocando los arboles mas pequeños hacia atrás, pareciendo de esta manera, arboles lejanos. Si por el contrario, estos arboles son colocados en frente, parecerán arboles pequeños.
Siguiendo estas sencillas reglas se garantiza una creación con éxito:

- Utilice plantas de diferentes alturas, grosores y edades.
- La imagen de amplitud se consigue plantando los arboles más grandes cerca del centro y la parte delantera, reduciendo progresivamente las alturas a cada lado y detrás, inclinando los últimos ligeramente hacia afuera.
- Como dijimos anteriormente, la perspectiva se consigue plantando detrás los arboles más pequeños.


- No debe haber tres arboles en línea recta, sin importar desde donde se los mire.
- Visto desde el frente, ningún tronco debe tapar completamente a otro.
- Los troncos de los arboles más altos no deben tener ramas en su parte más baja.
- Utilice siempre un numero impar de arboles (más de 5). De esta manera es más sencillo crear un bosque armonioso y con equilibrio asimétrico. Los números pares muestran, por lo general, artificialidad y se destaca en la obra la mano del hombre.

Paso a paso:

Para la creación de este bosque bonsái, primero debe tener a mano todos los materiales:

1- Las plantas a utilizar deben tener distintas alturas y grosores de tronco. En nuestro ejemplo utilizamos 11 cipreses obtenidos de semilla. Sus edades oscilan entre 1 y 3 años. Puede utilizarse cualquier otra especie, de hoja caduca o perenne, teniendo en consideración que sus hojas sean pequeñas, al igual que sus flores y frutos, si la especie elegida los posee.

2- Como soporte del mismo, puede utilizarse una maceta especifica para bosques, la cual es muy baja, o una laja de piedra, como la que utilizaremos en nuestro ejemplo.


3- Para el muro de contención, utilice turba y arcilla en polvo, mezcladas en partes iguales y mojadas hasta formar una masa pastosa.
4- El sustrato debe ser suelto, con buena retención de humedad y muy buen drenaje.
Manos a la obra:

Pode las plantas a la altura deseada, teniendo en cuenta que las más gruesas deben ser las mas altas.

Quite los árboles de sus macetas y retire cuidadosamente parte de la tierra original. Para esta tarea utilice un gancho de hierro o un palillo chino.
Pode aproximadamente un tercio de la masa radicular, prestando atención en cortar más las raíces gruesas que las finas.
Coloque una pared o muro de contención sobre la laja, utilizando la pasta preparada con turba y arcilla. La misma no debe ser muy fina, ya que se secaría rápidamente entre un riego y otro, con el riesgo de quebrarse y dejar escapar el sustrato utilizado. La altura de este muro debe ser proporcional a la de nuestros árboles.
A continuación, coloque una fina capa de sustrato sobre la laja. Esta debe ser solamente de unos pocos milímetros.
Coloque el árbol principal en el centro, ligeramente desplazado hacia la derecha y cerca del frente de la laja. El segundo árbol, apenas más pequeño, se colocará un poco detrás del primero y hacia la derecha o izquierda del mismo. El tercer árbol debe ser colocado siguiendo los mismos parámetros que el segundo, pero del lado contrario. Siguiendo estos lineamientos deberá colocar los otros árboles. Los más pequeños se colocarán en el fondo de nuestra composición, aparentando ser arboles lejanos. Los arboles centrados suelen crecer rectos, mientras los laterales, se inclinan hacia afuera, buscando la luz solar.
Observe el esquema utilizado para la creación de nuestro bosque bonsái. Note que ningún árbol esta directamente delante de otro.
Una vez que todos los árboles estén en su sitio, agregue sustrato (seco), haciéndolo penetrar entre las raíces con ayuda de un palito chino o similar. Además de fijar los arboles, con esta técnica logramos que no queden bolsas de aire entre las raíces, lo cual es muy perjudicial para nuestras plantas.
Seguidamente riegue profundamente con un pulverizador. Nuestros arboles estarán agradecidos, si en el agua colocamos previamente hormona antishock (Vitamina B1). La misma se adquiere en viveros e hipermercados.
Presione los lados externos del muro de contención, hasta formar un declive armonioso con la laja y el sustrato dentro del mismo.
Retoque el perfil de los arboles. Tenga en cuenta que en un bosque, a pesar de estar formado por arboles individuales, los mismos se relacionan de tal manera, que parece una gran copa sostenida por muchos troncos.
Coloque planchas de musgo, para decorar la superficie del suelo. Para evitar que estas se muevan hasta su total arraigue, puede sostenerlas con ganchos hechos de alambre de cobre.
Si lo desea, puede colocar alguna pequeña planta para acentuar el clima de bosque, tenga cuidado que algunas especies son muy invasoras, ocupando con sus raíces, lo que esta destinado a nuestros arboles.

Una vez terminado nuestro trabajo, debemos ubicarlo en un lugar luminoso, pero no al sol directo y protegido de los vientos. Su copa debe rociarse con agua varias veces al día y no debemos regar hasta que la superficie del suelo comience a secarse. A las 2 o 3 semanas, podemos llevarlo paulatinamente a su lugar definitivo.

Bosque de cipreses
Altura 40 cm

domingo 22 de julio de 2007

Transplante de un olmo chino

La técnica del transplante es conocida por la mayoría de los aficionados al bonsái. Los que recién comienzan a transitar el camino de este hermoso arte, suelen asustarse ante la idea de que nuestro árbol puede morir debido a la mala aplicación de esta importantísima técnica. Suelo decirle a mis alumnos que lo importante no es el mecanismo del transplante, si no los cuidados posteriores.
Veamos un ejemplo:
Este olmo chino (ulmus parvifolia), fue creado a partir de un diminuto esqueje del tamaño de un fósforo o cerilla en solo 6 años (puedes ver la técnica empleada para su formación, haciendo click aquí).
El ultimo trasplante se realizo hace 2 años y, como se puede apreciar, la maceta es grande comparada a la que estéticamente le quedaría mejor al árbol. La misma se escogió debido a que el árbol estaba todavía en fase de formación, y por lo tanto al colocarlo una maceta mas pequeña solo estaríamos frenando el crecimiento.

El momento ideal para transplantar un árbol de hoja caduca es cuando comienzan a hincharse las yemas, mostrando de esta manera que su actividad vegetativa está comenzando.

Preparamos la maceta colocando rejillas en sus orificios de drenaje. También colocaremos alambres para atar al árbol en la maceta. Esto es muy importante, ya que cualquier movimiento posterior puede lastimar a las nuevas raíces, perjudicando al árbol recién transplantado.

Con una herramienta especial o un cuchillo afilado, procedemos a despegar al árbol de la maceta. Si el mismo estaba atado, antes deberemos cortar los alambres que lo sostienen a la maceta.
Con un gancho o un palillo, procedemos a desenredar cuidadosamente el pan de raíces.
Cortamos las raíces gruesas que quedaron del transplante anterior, y podamos las finas en un 40% aproximadamente. Los olmos son especies muy resistentes y podemos llegar a cortar hasta un 70% o más de sus raíces sin inconvenientes posteriores.

Para lograr un pan de raíces bien plano, es importe eliminar toda raíz pivotante. Aquí repasamos el corte de una que habíamos eliminado anteriormente....
Colocamos una capa de sustrato en la maceta, dejando una especie de montaña en el lugar donde apoyaremos la base del árbol. Si la maceta es profunda, colocaremos una capa de drenaje compuesta por arena gruesa.

Colocamos el árbol dentro de la maceta, y lo anclamos fuertemente, utilizado los alambres que dejamos para este propósito.

Agregamos mas sustrato mientras que con un palillo introducimos el mismo entre las raíces. Esto es muy importante y debemos dedicarle bastante tiempo, ya que si quedan "bolsas" de aire en el sustrato, las mismas perjudicarán al sistema radicular.
Ahora lo mas lindo: Regar!! Hay quienes le colocan al agua de este primer riego Vitamina B1 u hormona Antishock. No creo que esto sea necesario, pero se que mal no le hace a los arboles. Con probar nada se pierde!!
El árbol en su nueva casa. La maceta es de gres, fabricada por Cerámicas Dorrego

Cuidados posteriores: Colocaremos el árbol en un lugar protegido del viento y el sol directo, hasta que muestre signos de crecimiento vigoroso. Lo mas delicado en esta etapa es el riego, el cual SOLO debe efectuarse cuando la superficie del sustrato comienza a secarse.

domingo 8 de julio de 2007

Palo Borracho: Interesante tecnica

Esta interesante técnica, para conseguir troncos con forma de botella tan característicos del Palo Borracho (Chorisia Insignis), fue descubierta por Víctor Segundo, de Ledesma, provincia de Jujuy, quien posee unos hermosos ejemplares de esta especie en su colección.
Se trata de una técnica muy sencilla, que no requiere elementos y conocimientos especiales, es por eso que me parece muy adecuada para todos los amantes de este árbol, que en nuestro país no son pocos.

Aquí podemos ver a Víctor sosteniendo un pequeño ejemplar, con un interesante tronco (tachiagari).
Este es el secreto para darle forma de botella!.
Veamos como podemos hacerlo nosotros, paso a paso.
Necesitamos una botella de gaseosa de 2l. Lo importante es que la parte superior tenga forma de embudo, mas o menos redondeado. Por eso no nos sirve la mayoría de las botellas de agua mineral....

Cortamos la botella en dos, separando "el embudo".
Utilizaremos un plantón de palo borracho, de 1 año de edad.
Luego de realizarle unas perforaciones en el fondo de la botella, la completamos con un sustrato rico en materia orgánica, y con una granulometria mediana (2mm a 4mm). Colocamos el plantón dentro del "embudo", el cuan debe tener varios orificios laterales, ya que la pivotante se escapará por el pico de la botella impidiendo un buen drenaje.

Ahora colocamos este embudo dentro de la botella "maceta" y completamos con sustrato.

Dejamos crecer libremente, ya que a mayor crecimiento, mayor grosor de tronco. Cuando observemos que la planta ha alcanzado un grosor adecuado (60% o mas del embudo), retiramos la planta, seccionando completamente las raíces que crecen debajo del mismo. Ahora solo nos queda el árbol, como si fuera un gran esqueje, ya que no tendrá raíces, y si las tiene, las mismas serán escasas. Podamos el tronco a la altura deseada y plantamos este esqueje en una maceta mediana, preferentemente de barro, utilizando un sustrato de grano mediano. Esta poda, tanto radicular como aérea, debe realizarse durante la estación calurosa (desde mediados de primavera hasta mediados de verano).

Espero que prueben esta simple técnica, ya que con ella, Víctor obtuvo excelentes resultados.

Gracias Víctor por enseñarme desinteresadamente lo que descubriste.

domingo 24 de junio de 2007

Primer Modelado..... un ejemplo

El árbol protagonista de este articulo, es un juniperus squamata, procedente de vivero. Tras su adquisición, la dueña anterior, lo plantó en el jardín de su casa donde estuvo aproximadamente 5 años. Al ver que no prosperaba, debido a su lento crecimiento, me lo ofreció como material para bonsái. Por supuesto que acepte la oferta, así que, pala en mano, recolecte este junípero de tamaño medio en agosto del 2005. Esta variedad es mucho más delicada que otros juníperos, de muy lento crecimiento, y ramas que suelen morir luego de un alambrado incorrecto. Como ventaja destaca su hermosa corteza y el color azulado de sus agujas.
Ya en mi taller, lo plante en una amplia maceta, con un sustrato de grano grueso, compuesto por arena gruesa y mantillo, en una relación 70/30. Un año mas tarde, al ver que el árbol respondía vigorosamente, comenzó la etapa de diseño, pensar en su futuro...........

Aquí vemos el árbol, con cuatro frentes posibles:

Como regla básica para el diseño del bonsái, primero debemos buscar el frente. Este es el lado que nos muestra la mayor cantidad de virtudes y esconde los posibles defectos........ Giramos el árbol y cambiamos su ángulo de plantado, buscando una línea que nos agrade....... ¿qué es esto? La línea, es el recorrido visual, desde la base del árbol, hasta el ápice del mismo. Para ser coherente, un diseño no puede tener líneas que compitan entre sí, confundiendo al espectador.
Veamos 4 opciones de diseño, entre las infinitas posibilidades que nos ofrece este árbol:

Opción 1
Utilizando el frente A, inclinado el árbol 45º hacia la izquierda, nos encontramos con esta posibilidad de diseño. La línea elegida nos muestra unas curvas agradables, dándonos como resultado un árbol de porte bajo, con mucho carácter y apariencia de vejez, debido a la gran cantidad de madera muerta.


Opción 2
Utilizando el frente B, inclinando el árbol 45º a la derecha, obtenemos esta imagen, con menos movimiento que la anterior, pero no menos interesante.
Opción 3
Con el frente A, inclinando el árbol 60º aproximadamente, obtenemos esta hermosa imagen de un árbol semi-cascada. Aquí vemos que las dos líneas no compiten entre sí desorientando al espectador, sino que se combinan de manera armoniosa, lográndose un diseño que impacta por su delicado y suave movimiento.

Opción 4
Esta opción, utilizando el frente BC, da como resultado un árbol más esbelto que los anteriores. La elegancia es su característica principal

Mi elección:
A pesar de que cada una de estas opciones tiene sus pro y sus contra, yo elijo la opción 3, por ser la que más me agrada. El árbol no requiere de técnicas complicadas ni de torsiones bruscas para lograr este objetivo, solo modelar suavemente sus ramas y trabajar un poco la madera muerta resultante de la eliminación de ramas innecesarias. Antes de alambrar, es conveniente enrafiar sus ramas, ya que corremos el riesgo de perderlas al no hacerlo. A pesar de su flexibilidad, las fisuras ocurridas durante el modelado, pueden ocasionar la perdida de todas las ramas alambradas. Con la aplicación de rafia, minimizamos este posible daño.
Como maceta, elegiría un kurama, ya que resaltaría el carácter de montaña que este estilo sugiere.

Imagen futura

Este articulo es recomendable para los que recién se inician en el diseño de bonsái. Es un caso hipotético, que solo intenta sugerir una manera de encarar el material a trabajar.

domingo 10 de junio de 2007

Pinzado de los Juniperus de Aguja

En este artículo, que inaugura la sección Técnicas, quiero presentarles mi forma de pinzar los juníperos de aguja, como los procumbens y los squamata.
En la mayoría de las publicaciones se recomienda pinzar los juníperos con los dedos. Pero esto es así en todas las especies por igual? La experiencia me dice que no.... En las variedades con hojas en forma de escama (escamiformes) sí funciona el pinzado con los dedos, obteniéndose en un tiempo relativamente corto, una abundante brotación interna, resultando una copa densa y compacta.
Pero en los juníperos de aguja esto no ocurre igual. He notado que en vez de aumentar su cantidad de brotes después del pinzado, el árbol se debilitaba cada vez mas, no logrando mis objetivos en tiempo y forma.

Como en todos los juníperos, existen 2 (o más) tipos de crecimiento. El que alarga la rama y el que gana densidad. Aquí podemos ver una rama con ambos tipos de crecimiento.


Si no deseamos alargar la rama, este crecimiento debe quitarse por completo, ya que no es solamente el brote terminal el encargado de esta tarea, si no todo el conjunto de brotes terminales. La tijera nos indica cuales son los mismo.....

Una vez podados esos brotes, la rama no se alargará, comenzara a desarrollar entonces los brotes anteriores, lo que nos ayudará a compactar las "nubes" de follaje.

Aquí vemos en detalle una pequeña ramita. La técnica consiste en pinzar con tijeras los brotes mas crecidos, dejando intactos los pequeños brotes interiores. En este caso eliminamos toda la brotación nueva menos el brote A. De esta manera NO frenamos el crecimiento de nuestro junípero, ya que la energía del árbol es redirigida inmediatamente al brote intacto, continuando este con su crecimiento.

Aquí vemos el resultado del pinzado en brote de la fotografía anterior.
Al crecer este brote, ahora rebozante de energía, seguramente se activarán numerosas yemas durmientes, mostrando al poco tiempo un aspecto similar al del brote antes de pinzar. Esta técnica, de pinzar y dejar crecer, para luego volver a comenzar el ciclo nuevamente, debe realizarse durante todo el período de crecimiento activo de nuestra planta. Veamos ahora la técnica de pinzado aplicada a un brote mas denso. Antes de pinzar......

Después del pinzado.

Estos brotes interiores deben recibir abundante luz y aire para prosperar. Veamos una rama de procumbens vista desde arriba. En realidad se trata de dos ramas!! (la linea roja indica la separación de las mismas).

Aquí vemos la misma rama de la fotografía superior, pero lateralmente. Al no estar las ramas una directamente encima de la otra, la luz y el aire pueden penetrar sin problemas, manteniendo saludable el interior de la copa de nuestro bonsái. A este junípero le falta un pinzado (demasiados brotes), pero como ya entro en reposo invernal, mejor no tocarlo.
Conclusiones: Al no frenar su crecimiento activo, el árbol no se debilita. Esto nos permite mantenerlo "controlado", pero sin que deje de crecer. El resultado no se ve solamente en la copa, ya que sus raices tambien siguen creciendo. Sabemos que despues de un pinzado, las raices frenan su crecimiento. No ocurre esto en el junípero de aguja si pinzamos con esta tecnica.
Como resultado veremos que nuestro bonsai compacta rapidamente su copa, en un tiempo muy corto!
Consejo: Al pinzar con tijeras, debemos tener la precaución de no cortar las agujas. Separando las mismas, cortaremos solo la madera......
Al igual que para la aplicación de cualquier otra tecnica, nuestro árbol debe estar sano y vigoroso.